Se acabó la temporada del 1ª Autonómica

¡No pudo ser! El primera autonómica, cayó en el último partido de la serie de cuartos de final ante Cubas y se despide de su sueño de jugar la final four en su año de debut en la categoría. Un sabor amargo el que se les quedó a nuestros jugadores después de la derrota, pero que no debe empañar, ni mucho menos, una temporada magnífica y en la que han luchado de tú a tú con todos y cada uno de sus rivales. La última crónica del año corre a cargo de su entrenador, Daniel Salgueiro, y os invitamos a que la leáis, sobre todo a los jugadores, porque no tiene desperdicio:

AurWvEpPuOztzEcyUszVkrVPrcb-H64NLt9V2uHMMqqY

El equipo antes del último partido

Hoy no voy a hacer una crónica al uso, el baloncesto es secundario. En ese sentido sólo voy a felicitar a Cubas por su partido y desearles la mejor de las suertes en la fase final. Hoy prefiero destacar lo humano por encima de lo deportivo y hablar del camino que algunos jugadores y un servidor iniciaron en septiembre.

Cuando uno se hace responsable de un equipo, normalmente, sabe los jugadores que tiene, cómo son, qué puedes hacer con ellos… En mi caso, partía de un desconocimiento casi absoluto y lo que conocía era negativo (es lo que tiene fiarse de opiniones de terceros), pero decidí aventurarme y ver qué salia de todo aquello. Pasado el tiempo, no me arrepiento de esa decisión y, si hubiese tomado la contraria, hubiese perdido una ocasión única.

Todos los inicios son complicados, pero reconozco que lo nuestro fue de traca: teníamos a penas ocho jugadores y quedaban tres días para empezar la liga… ¡y no habíamos empezado a entrenar! En otro grupo, esto hubiera sido trágico, pero asumimos los pasos a dar con tanta naturalidad que, desde el minuto uno del primer día, comenzamos a competir.

Cada entrenamiento ha sido una aventura, pero esa circunstancia nos ha hecho mas fuertes y diferentes a otros. Somos un grupo de carácter, de, digamos, mala hostia, pero que no sabríamos vivir los unos sin los otros, sobre todo dentro de la pista de baloncesto. Somos, a la vez, lo mejor y lo peor, pero tenemos un carácter que nos hace llegar hasta el minuto cuarenta luchando, sea cual sea el resultado. Tanto es así que he aprendido más de vosotros que, seguramente, al contrario, porque habéis hecho que me haya vuelto a ilusionar entrenando y eso, amigos, no hay manera de agradecerlo.

La semana pasada, mientras preparábamos nuestra final, os decía que recordaseis el transcurso de la temporada. Quizás hoy penséis que ha sido un fracaso, pero si dejáis pasar unos días, al echar la vista atrás, seguro que pensáis que el trayecto ha sido la ostia. Sí, no hemos llegado al final, eso estará siempre ahí, pero creo que todos hemos crecido y madurado para alcanzarlo en otro momento… ¡porque sé que habrá otro momento!

Sólo deciros que sigáis sin rendiros y que salgáis siempre de una pista con la cabeza alta y sabiendo que se puede ganar o perder, pero que os habéis dejado la vida en lo que acabáis de hacer. Seguid haciendo esto por diversión y no dejéis vuestras bromas y tonterías porque, al final, es lo que os quedará: los buenos momentos con amigos en torno a una pelota de baloncesto o una mesa del Cris.

¡Gracias Beto! ¡Gracias Carlos! ¡Gracias Beni! ¡Gracias Susi! ¡Gracias Cueto! ¡Gracias José! ¡Gracias Pinchín! ¡Gracias Mauro! ¡Gracias Gaby! ¡Gracias Archi! ¡Gracias Corpa! ¡Gracias Zarzu! ¡Gracias Raúl! Y gracias a todos los que, de una manera u otra, nos habéis echado una mano en esta temporada. Gracias por cada entreno, por cada partido y por cada día en la pista. Que las lágrimas y la rabia de hoy os sirvan para el día de mañana recordarlas y decir que tampoco era para tanto, porque nos quedan muchas finales y sé que en este EQUIPO eso no es imposible.

¡Se os quiere!

Categories: Crónicas

No comments yet.

Leave a reply

Reset all fields