El junior blanco mantiene la categoría

Los chicos del junior blanco se enfrentaban, en un partido a cara de perro, como suele decirse, a nuestros vecinos del AB Villaviciosa de Odón, entrenados por un viejo conocido: Jaime Dávila. El encuentro correspondía a la última jornada de la fase de descenso y el equipo que ganase eludía el último puesto, y la consecuente pérdida de categoría, de manera matemática, mientras que el perdedor debería esperar el resultado del partido a jugar entre Arroyomolinos y Getafe para evitar bajar de división.

Óscar, uno de los destacados del partido

Óscar, uno de los destacados del partido

AB Villaviciosa de Odón 53 – CB Ciudad de Móstoles 56. Junior Federado.

El partido comenzó con los visitantes muy desacertados, perdiendo balones y jugando muy mal los ataques en estático, tal vez fuera fruto de los nervios. Además, tampoco eran capaces de frenar el buen movimiento de balón del equipo villaodonés. Así que iba a tocar remar, ya que el primer cuarto acabó con un 17-6 muy favorable a los locales.

El segundo periodo comenzó muy calmado, se podía palpar la tensión y el miedo a fallar, lo que provocaba desacierto en ambos lados de la cancha. Pero las cosas fueron enderezándose para los azulones y, con un par de arreones, consiguieron acercarse en el marcador hasta, ya transcurrido el ecuador del cuarto, conseguir empatarlo. ¡Qué capacidad tiene este equipo de crecerse en los segundos cuartos! El buen manejo del tempo de partido de Óscar y Carlos Mayo, unido al control del rebote, benefició al equipo mostoleño e hizo que se fuera al entretiempo con sólo un punto en contra en el luminoso: 29-28.

La vuelta de los vestuarios fue buena, y los chicos de Alberto Núñez funcionaron como durante el resto del partido: alternando momentos de caos con otros realmente lúcidos. En defensa obstaculizaban las acciones de los jugadores más fuertes del rival y en ataque seguían perdiendo balones tontos, pero sumando, puntito a puntito, para conseguir que la ventaja de los locales no se fuera más allá de los dos puntos al final del tercer cuarto: 40-38.

Los últimos diez minutos fueron una mezcla entre comedia y película de terror e iban a tener dos actores principales: los árbitros. Encadenaban decisiones inclasificables hacia ambos equipos y consiguieron sacar de quicio a propios y extraños. Asistimos, gracias a ello, a un rosario de tiros libres, pero el porcentaje de tiros libres de los jugadores no fue alto, por lo que ninguno de los dos contendientes lograba escaparse en el marcador. Al final, un par de buenas acciones defensivas, que permitieron salir al contraataque a nuestros chicos, fueron bien culminadas por Óscar y Anthony, logrando que una importante victoria que cruzaría con nuestros chicos el recién reinaugurado puente sobre la A-5 que une ambos municipios. ¡Enhorabuena chicos!

Cerramos así una temporada que ha tenido de todo: lesiones, alegrías, tristezas, golpes, risas… pero conseguimos que los chavales la terminen con el buen sabor de boca que deja el trabajo bien hecho y una permanencia que, hace unos meses, no se antojaba nada fácil. De nuevo, desde el club, no podemos deciros otra cosa que no sea: ¡enhorabuena! Ahora toca seguir trabajando para, después del verano, volver más fuertes y demostrar que sois un gran equipo. ¡Disfrutadlo!

Categories: Crónicas

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